Los principales mercados bursátiles de Asia registraron este viernes 6 de noviembre de 2026 una de sus peores jornadas desde 2020, con caídas que llegaron a rozar el 9% durante la apertura. El desplome afectó especialmente a Japón, Corea del Sur y Taiwán, donde las empresas tecnológicas tienen un peso determinante, ante el temor de que el nuevo escenario político de Estados Unidos frene el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y las inversiones en centros de datos.
La ola de ventas llegó después de una jornada negativa en Wall Street, donde el Nasdaq perdió un 5,52%, arrastrado por las acciones vinculadas con la IA. La incertidumbre se intensificó tras la victoria del Partido Demócrata en ambas cámaras del Congreso estadounidense y las expectativas de mayores regulaciones para el sector.
Japón, Corea del Sur y Taiwán, entre las mayores pérdidas
La Bolsa de Taipéi terminó con una caída del 4,51%, aunque durante los primeros minutos de operaciones el índice Taiex llegó a retroceder un 8,85%. Las principales compañías tecnológicas también cerraron en terreno negativo: TSMC perdió un 4,69%, Foxconn un 4,47% y Delta Electronics un 6,64%.
La magnitud del movimiento llevó al organismo regulador taiwanés a convocar una reunión para analizar posibles medidas destinadas a estabilizar el mercado. Además, el banco central informó que vendió más de 4.000 millones de dólares de sus reservas durante octubre, en parte para contener la volatilidad cambiaria.
En Corea del Sur, el Kospi cayó un 6,02%, hasta los 5.059,69 puntos, luego de iniciar la jornada con pérdidas superiores al 8%. La presión vendedora obligó a Korea Exchange a activar una suspensión temporal de las operaciones durante 20 minutos, mecanismo conocido como circuit breaker.
Japón tampoco logró escapar de la tendencia. El Nikkei retrocedió un 5,96% y cerró en 57.434,77 unidades, mientras que el Topix perdió un 5,9%. El principal indicador tokiota quedó por debajo de los 60.000 puntos por primera vez en más de cinco meses.
La incertidumbre sobre la IA golpea a los mercados
El nerviosismo de los inversores está relacionado con las perspectivas del negocio de la inteligencia artificial. Las expectativas de mayores controles regulatorios y una eventual desaceleración de las inversiones en centros de datos alimentaron las dudas sobre el crecimiento de las compañías que integran esa cadena tecnológica.
En China, mientras tanto, las empresas cotizadas intensificaron las recompras de acciones propias, que alcanzaron el segundo volumen más alto de la historia. La estrategia busca transmitir confianza y sostener las cotizaciones en medio de la tendencia bajista.




