A menos de dos semanas de las elecciones de medio término en Estados Unidos, Donald Trump enfrenta un escenario adverso: las principales encuestas ubican la desaprobación de su gobierno por encima del 60%, con la economía y el costo de vida entre las principales preocupaciones de los votantes.
El presidente estadounidense llegará a la votación del 3 de noviembre con niveles de aprobación cercanos a sus mínimos históricos, en unos comicios que renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y alrededor de un tercio del Senado. Aunque Trump no figura en las boletas, el resultado será también una evaluación de su gestión y puede modificar el equilibrio de fuerzas en el Congreso.
Según el agregador de encuestas de Nate Silver, el 60,6% de los estadounidenses desaprueba la administración Trump, mientras que el 36,3% la aprueba. El dato negativo se encuentra entre los peores de la serie y la aprobación alcanzó el miércoles 21 su nivel más bajo.
La tendencia se repite en otros sondeos. Una encuesta de Reuters/Ipsos ubicó la desaprobación en 66%, frente a un 31% de aprobación. También mostraron mayoría negativa los estudios de The New York Times/Siena, Echelon Insights, Verasight, CNN/SSRS y Fox News.
La economía y el costo de vida, los principales problemas
El deterioro de la imagen presidencial aparece estrechamente relacionado con la situación económica. Los datos recopilados por Silver muestran que el 72,8% desaprueba la gestión de Trump en materia de inflación, mientras que el 65,7% cuestiona su desempeño general sobre la economía.
En el sector empresarial, la desaprobación llega al 62,7%, frente al 32,8% de aprobación. En inmigración, uno de los ejes centrales de su plataforma, la evaluación resulta menos negativa, aunque continúa siendo desfavorable: 56,2% desaprueba y 41,1% aprueba.
El sondeo de Reuters/Ipsos también muestra un fuerte malestar en distintas áreas: la diferencia entre aprobación y desaprobación alcanza -54 puntos en costo de vida, -45 en economía, -34 en política internacional y -20 en inmigración.
El contexto económico se agravó, además, por medidas como el aumento de aranceles y la escalada de conflictos internacionales. La guerra contra Irán también impactó sobre los precios de los combustibles y sumó presión sobre la inflación y los presupuestos familiares.
Un Congreso que puede cambiar de manos
Las elecciones de medio término serán decisivas para Trump porque pueden modificar la composición del Congreso y dificultar la aprobación de su agenda. Los republicanos mantienen actualmente la mayoría en ambas cámaras, pero las encuestas y proyecciones electorales muestran que los demócratas tienen posibilidades de avanzar y disputar el control.
El presidente parece haber tomado nota del escenario y multiplicó sus apariciones de campaña en distintos estados. En los últimos días recorrió el país para respaldar a candidatos republicanos y lanzó incluso una promesa electoral: una bonificación de hasta 5.000 dólares para cada adulto estadounidense si su partido gana las elecciones.




