Gimnasia y Atlético Tucumán empataron 1-1 por la continuidad de la fecha 12 del Torneo Clausura, en un encuentro que tuvo dos caras y un desenlace agónico. El Decano fue superior durante la primera mitad, mientras que el Lobo reaccionó en el complemento, aunque ninguno logró sostener la ventaja.
Durante los primeros 45 minutos, el conjunto tucumano mostró una buena versión y dominó las acciones ante un Gimnasia al que le costó encontrar respuestas. Sin embargo, pese a controlar el juego, Atlético falló en el último pase y no consiguió traducir su superioridad en el marcador.
En el complemento, el panorama cambió. El Lobo tomó el protagonismo, fue claramente superior y generó méritos suficientes para ponerse en ventaja. No obstante, la falta de precisión en la definición y el abuso de los centros le impidieron capitalizar su dominio.
Cuando parecía que el partido no encontraba el camino hacia los goles, una jugada aislada cambió la historia. Lautaro Godoy sacó un remate desde afuera del área y marcó el 1-0 para el equipo dirigido por Julio César Falcioni, que encontró en un disparo la eficacia que le había faltado durante buena parte del encuentro.
Sin embargo, Gimnasia no bajó los brazos y tuvo su recompensa en el tramo final. Cuando el partido se moría, Franco Torres recibió una falta dentro del área y el árbitro Pablo Dóvalo, tras la intervención del VAR, sancionó penal. Marcelo Torres se hizo cargo de la ejecución y convirtió el empate instantes antes del pitazo final.
De esta manera, el Lobo rescató un punto sobre la hora, mientras que el Decano se quedó con el sabor amargo de haber tenido la victoria al alcance de la mano. Un empate que reflejó las distintas etapas del partido y que se definió en la última jugada.





