La industria manufacturera es el sector que más empleo privado formal perdió desde que asumió Javier Milei. Según la serie desestacionalizada del SIPA (Secretaría de Trabajo), entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 el empleo asalariado privado formal cayó en 241.176 puestos, y 85.561, más de uno de cada tres, correspondieron a la industria. La construcción fue el segundo rubro más golpeado, con 62.747 empleos menos: entre ambos explican el 61,5% de la pérdida total. Tomando como referencia el pico de agosto de 2023, la industria acumula 89.667 trabajadores registrados menos (-7,5%), según un informe del Centro de Estudios de la UIA que circuló esta semana entre empresarios.
Por rama, la más golpeada fue textiles, confecciones, cuero y calzado, con 28.088 puestos menos (-23%), seguida por metalmecánica (-21.384, -9%) y otras manufacturas (-15.368, -13,2%). Automotores y neumáticos, madera y papel, y química y petroquímica también retrocedieron, mientras que alimentos y tabaco fue la rama más resistente (-0,2%).
El cuadro coincide con un diagnóstico del Boletín Informativo Techint, firmado por los economistas Bernardo Kosacoff y Diego Coatz, que describe a la industria en “extrema fragilidad” y plantea que conviven “tres Argentinas”: un núcleo moderno y exportador, un entramado orientado al mercado interno con problemas de productividad, y un segmento de baja productividad y alta informalidad. Para los autores, el deterioro es anterior a la gestión actual: entre 2011 y 2025 el PBI industrial por habitante cayó 28% sin creación de empleo formal adicional, mientras la población crecía más de 15%.
Un estudio del Observatorio Económico Social de la UNR, basado en la Encuesta Permanente de Hogares, muestra que la informalidad en la industria pasó del 32,2% a fines de 2016 al 41,9% en el tercer trimestre de 2025, y llegó a 40,8% en el primer trimestre de 2026; igualmente por debajo de construcción (76,2%), comercio (54,7%) y gastronomía (63,9%). El mismo informe vincula informalidad con pobreza ya que a fines de 2025, el 34,3% de los trabajadores informales vivía en hogares pobres, contra el 10% de los formales.
Un informe de Barclays distribuido entre inversores suma otra capa entendiendo que si se excluyen agro y minería, la economía está prácticamente estancada respecto de noviembre de 2023, con salarios formales reales 7% por debajo del primer semestre de ese año y empleo formal 3,5% por debajo del cuarto trimestre. El banco aclara que el problema no se limita a sectores no competitivos como el textil (producción 35% por debajo de 2023): incluso la construcción, no expuesta a la apertura comercial, cae 13%.
Frente a este panorama, Kosacoff y Coatz proponen una agenda en tres frentes, estabilidad macroeconómica, competitividad sistémica y productividad empresarial, y llaman a una “política productiva moderna” que no sea “ingenua frente a China, subsidios, dumping y el nuevo proteccionismo”.
El tema estará presente en la agenda política: la UIA celebrará el Día de la Industria el 2 de septiembre en la planta de Laboratorios Elea, en la provincia de Buenos Aires, con la presencia invitada de Milei, sus ministros, el gobernador Axel Kicillof y las cúpulas de las principales empresas del país.





