El presidente de China, Xi Jinping, expresó este lunes su respaldo a su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, durante una conversación telefónica en la que defendió la soberanía de Brasil, rechazó las “interferencias externas” y ratificó la alianza estratégica entre ambos países. El diálogo se produjo en un contexto de creciente tensión internacional, marcado por la disputa comercial entre Brasil y Estados Unidos y por el conflicto diplomático abierto con la Argentina tras las declaraciones del presidente Javier Milei contra Lula.
Según informó el Diario del Pueblo, órgano oficial del Partido Comunista Chino, Xi manifestó el apoyo de Pekín a Brasil y destacó el papel del país sudamericano como uno de los principales referentes del denominado “Sur Global”.
China fortalece su alianza con Brasil en medio de las tensiones internacionales
Durante la conversación, Xi Jinping aseguró que China concede una gran importancia al papel internacional de Brasil y respaldó su participación en la construcción de un nuevo equilibrio global.
El mandatario chino sostuvo que “China apoya a Brasil en la defensa de su soberanía y rechaza las interferencias externas”, al tiempo que afirmó que ambos países deben ubicarse “del lado correcto de la historia, de la civilización y del progreso”.
Además, remarcó que Brasil y China están llamados a desempeñar “un papel más constructivo” en la reforma del sistema de gobernanza mundial y en la defensa del derecho internacional.
Por su parte, Lula agradeció el respaldo de Pekín y coincidió en la necesidad de fortalecer el respeto entre los Estados y consolidar el derecho internacional como base de las relaciones multilaterales.
Ambos mandatarios también reafirmaron su decisión de profundizar la cooperación en sectores estratégicos como infraestructura, energía, inteligencia artificial, minería, innovación tecnológica e inversiones, una relación que se ha convertido en uno de los pilares del comercio internacional brasileño.
China es el principal socio comercial de Brasil desde 2009 y el intercambio bilateral alcanzó en 2025 un récord de 171.000 millones de dólares, mientras que las inversiones chinas superaron los 6.100 millones de dólares durante ese mismo período.
El respaldo de Pekín llega mientras Brasil endurece su postura frente a la Argentina
La conversación entre Xi Jinping y Lula coincidió con un escenario de máxima tensión diplomática entre Brasil y la Argentina.
Luego de las duras declaraciones realizadas por Javier Milei durante su visita a San Pablo, en las que calificó a Lula con fuertes descalificaciones y cuestionó al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, el gobierno brasileño decidió endurecer su respuesta diplomática.
El Ministerio de Relaciones Exteriores, encabezado por Mauro Vieira, convocó al embajador argentino en Brasilia, Guillermo Daniel Raimondi, para exigir explicaciones formales sobre las expresiones del mandatario argentino.
Al mismo tiempo, Brasil resolvió llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, una medida que refleja el nivel de deterioro alcanzado por la relación bilateral.
En un comunicado oficial, la Cancillería brasileña sostuvo que “no hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el jefe de Estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el pueblo brasileño”.
Además, el Ministerio de Relaciones Exteriores calificó las expresiones de Milei como “improperios emitidos durante su visita privada a San Pablo” y confirmó que la protesta diplomática fue transmitida formalmente al representante argentino.




