Los precios internacionales del petróleo registraron este lunes una fuerte suba luego de que los nuevos enfrentamientos militares entre Estados Unidos e Irán elevaran el riesgo de una interrupción en el suministro energético mundial. El Brent superó los 78 dólares por barril y el WTI avanzó por encima de los 73 dólares, mientras los mercados siguen de cerca la situación en el estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo y del gas natural licuado que consume el planeta.
La renovada escalada militar volvió a instalar la incertidumbre sobre uno de los corredores marítimos más importantes del mundo. Aunque el tráfico comercial continúa operativo, los operadores marítimos comenzaron a reducir el ritmo de navegación ante el creciente nivel de riesgo.
El conflicto en Medio Oriente impulsa una nueva suba del crudo
Los futuros del petróleo Brent avanzaban más de un 3% y cotizaban en torno a los US$ 78,48 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense alcanzaba los US$ 73,76, también con una suba superior al 3%.
El salto en las cotizaciones llegó después de una nueva ronda de ataques entre Washington y Teherán. Durante el fin de semana, Estados Unidos profundizó su ofensiva militar sobre territorio iraní, mientras que Irán respondió con ataques contra bases estadounidenses ubicadas en Kuwait y Baréin, además de reiterar su advertencia sobre el estrecho de Ormuz.
Los analistas consideran que, más allá de que la producción mundial aún no sufrió interrupciones significativas, el mercado ya incorpora una prima de riesgo vinculada al conflicto.
El analista de UBS, Giovanni Staunovo, explicó que “el foco seguirá estando en el número de petroleros que ingresan al estrecho, porque una disminución podría afectar la producción”, y advirtió que el riesgo de interrupciones continúa sosteniendo la presión sobre los precios.
Desde ANZ señalaron que “los operadores marítimos están adoptando un enfoque mucho más cauteloso y el movimiento de embarcaciones se ha desacelerado debido al aumento de las preocupaciones por la seguridad”.
El estrecho de Ormuz vuelve al centro de la crisis energética
Antes del recrudecimiento del conflicto, el estrecho de Ormuz concentraba aproximadamente una quinta parte del suministro mundial diario de petróleo y gas natural licuado.
Los datos de monitoreo marítimo muestran que el tránsito de buques cayó el domingo a su nivel más bajo de las últimas cinco semanas. Según la consultora Kpler, apenas seis embarcaciones cruzaron la vía marítima durante esa jornada, reflejando la creciente cautela del sector naviero.
Mientras tanto, el presidente estadounidense Donald Trump sostuvo que el paso marítimo permanece abierto para la navegación comercial, aunque Irán insiste en que mantiene un control activo sobre la zona y acusa a Washington de impedir cualquier mecanismo de seguridad consensuado.
En paralelo, Goldman Sachs proyectó que la expansión de los oleoductos en Medio Oriente permitirá reducir gradualmente la dependencia del estrecho de Ormuz. Según sus estimaciones, hacia finales de 2028 la capacidad de transporte alternativa podría superar los 14 millones de barriles diarios, disminuyendo el impacto de eventuales bloqueos futuros.
A la incertidumbre en Medio Oriente se suma otro foco de tensión internacional. Durante las últimas horas, Ucrania informó ataques contra instalaciones petroleras y depósitos de almacenamiento en territorio ruso, un escenario que continúa agregando presión sobre un mercado energético que sigue extremadamente sensible a cualquier alteración geopolítica.





