El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que Irán solicitó una reunión bilateral que, según afirmó, se realizará este martes en Doha, Qatar, para intentar encauzar las negociaciones entre ambos países tras la reciente escalada militar. Sin embargo, el Gobierno iraní desmintió que exista un encuentro confirmado y sostuvo que cualquier nueva ronda de conversaciones dependerá de que “se den las condiciones necesarias”. La contradicción entre ambas versiones vuelve a reflejar la fragilidad del proceso diplomático en Medio Oriente.
Trump anunció una reunión y Teherán respondió con cautela
A través de su red social Truth Social, Trump afirmó que las conversaciones avanzan pese a las tensiones de los últimos días.
“Irán ha solicitado una reunión. Tendrá lugar mañana en Doha”, escribió el mandatario estadounidense, sin brindar mayores detalles sobre la delegación que participaría del eventual encuentro.
Las declaraciones contrastaron con las realizadas pocas horas antes por el viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, quien negó que exista una reunión técnica programada en la capital catarí.
El funcionario explicó que las conversaciones con Qatar continúan de manera habitual en el marco de la mediación que desarrolla ese país, pero aclaró que aún no existe una convocatoria formal.
“La próxima ronda de conversaciones técnicas se celebrará únicamente cuando se den las condiciones necesarias y una vez acordadas la fecha y el lugar”, sostuvo.
La diferencia entre ambos mensajes alimenta la incertidumbre sobre el verdadero estado de las negociaciones, apenas días después de una nueva serie de ataques cruzados entre Washington y Teherán.
Un alto el fuego frágil y nuevas gestiones sobre el estrecho de Ormuz
La posibilidad de un nuevo encuentro diplomático aparece en un contexto de fuerte tensión regional. Durante los últimos días, Irán lanzó ataques contra varios buques y posteriormente respondió con bombardeos sobre bases militares estadounidenses ubicadas en Kuwait y Baréin, luego de operaciones realizadas por Estados Unidos contra objetivos militares iraníes.
Los enfrentamientos marcaron la primera gran ruptura del entendimiento alcanzado el pasado 17 de junio, cuando ambos países firmaron un memorando destinado a detener las hostilidades y garantizar la libre navegación en el estratégico estrecho de Ormuz mientras avanzaban las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
En paralelo, este lunes se desarrolló en Mascate la primera reunión del Comité Conjunto entre Irán y Omán para analizar el futuro del estrecho de Ormuz, una vía marítima clave por donde, antes del conflicto iniciado este año, circulaba cerca del 20% del petróleo comercializado a nivel mundial.
El viceministro iraní confirmó que durante el encuentro ambas delegaciones analizaron la situación de seguridad en la región y debatieron mecanismos legales y territoriales para la futura administración del paso marítimo.
Aunque Irán y Omán comparten la soberanía sobre las aguas del estrecho, persisten diferencias respecto de las condiciones para normalizar completamente el tránsito marítimo, un factor considerado estratégico para la estabilidad energética mundial.





