La selección española comenzó su camino en la Copa del Mundo con un empate 0-0 frente a Cabo Verde en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. La Roja fue protagonista durante gran parte del encuentro, pero no logró transformar su dominio en goles.
Desde el primer minuto, el conjunto dirigido por Luis de la Fuente salió decidido a imponer condiciones. Con la pelota como principal herramienta, España intentó abrir espacios ante un rival que se replegó y apostó por la resistencia defensiva.
La gran noticia en la previa fue la inclusión de Gavi como titular, una decisión que sorprendió y modificó los planes iniciales. El mediocampista aportó intensidad y movilidad en un equipo que buscó constantemente romper líneas.
Cabo Verde sufrió durante varios tramos del partido, pero encontró seguridad en su arquero y en una defensa firme que logró bloquear los ataques españoles. La Roja tuvo aproximaciones, manejó los tiempos y controló el juego, aunque le faltó precisión en los metros finales.
En la segunda mitad, España aumentó la presión y buscó alternativas para cambiar la historia. Los cambios ofensivos intentaron darle mayor profundidad al equipo, pero el gol nunca llegó. Cabo Verde aguantó hasta el cierre y consiguió un punto histórico frente a uno de los candidatos del torneo.
El debut dejó sensaciones divididas para España: la intención y el dominio estuvieron presentes, pero quedó pendiente la eficacia para convertir las oportunidades en un resultado positivo. Cabo Verde, en cambio, celebró un empate que quedará marcado en su historia mundialista.





