El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este lunes que comenzaron a circular nuevamente barcos petroleros por el estrecho de Ormuz, luego del acuerdo alcanzado entre Washington y Teherán para poner fin al conflicto que durante meses mantuvo en vilo a Oriente Medio y a los mercados energéticos mundiales. El anuncio se produjo mientras el mandatario viajaba hacia la cumbre del G7 en Francia, en medio de expectativas por la firma formal del entendimiento prevista para esta semana en Suiza.
A través de su red Truth Social, Trump aseguró que la normalización del tránsito marítimo ya comenzó. “Los buques están empezando a salir del estrecho de Ormuz, muchos de ellos cargados de petróleo. Están navegando por la ruta del sur, que es totalmente segura y está en perfectas condiciones”, afirmó.
El mensaje llegó apenas un día después de que el líder republicano anunciara el cierre de las negociaciones con Irán y autorizara el levantamiento del bloqueo naval que Estados Unidos mantenía sobre embarcaciones iraníes en el Golfo Pérsico.
“El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo. Autorizaré plenamente la apertura sin peaje del estrecho de Ormuz y el levantamiento inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos. ¡Buques del mundo, arranquen sus motores! ¡Que fluya el petróleo!”, escribió Trump.
La reapertura del paso marítimo representa un hecho clave para la economía global. Por el estrecho de Ormuz circula aproximadamente el 20% del petróleo que se comercializa en el mundo, por lo que cualquier interrupción genera impactos inmediatos en los precios internacionales de la energía.
De todas maneras, Irán afirma que cobrará por el paso de los buques por el Estrecho: “Siempre hemos afirmado que no buscamos recaudar peajes de tránsito, pero se cobrarán tasas por servicios de navegación, protección ambiental, seguros marítimos y otros servicios necesarios”, afirmó el portavoz de la cancillería, Esmail Baqai, en una rueda de prensa.
El papel de Pakistán y los próximos pasos del acuerdo
La mediación estuvo encabezada por Pakistán. El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, confirmó que su país coordinará la ceremonia de ratificación prevista para el próximo viernes en Ginebra, donde se formalizarán los compromisos asumidos por ambas partes.
Sharif destacó además la participación diplomática de Qatar, Arabia Saudita y Turquía durante las negociaciones.
En paralelo, el Gobierno iraní aseguró que el memorando de entendimiento incluye la liberación de activos financieros bloqueados, el levantamiento de sanciones económicas y el reconocimiento de la soberanía iraní sobre el estratégico paso marítimo.
Desde Teherán, el vicecanciller Kazem Gharibabadi aclaró que el entendimiento constituye apenas una etapa inicial y que aún quedan negociaciones complejas por delante.
“Las conversaciones definitivas comenzarán cuando la otra parte cumpla los compromisos asumidos”, señaló el funcionario iraní.
Además, remarcó que el acuerdo no implica una confianza plena hacia Washington. “No significa que confiemos en el enemigo. Nuestras demandas finales todavía deben incorporarse”, advirtió.
Por su parte, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní anunció que “las operaciones militares en todos los frentes terminarán de inmediato y de forma permanente”, consolidando así el cese de hostilidades anunciado durante las últimas horas.
Qué puede pasar con el petróleo y el programa nuclear iraní
La noticia generó una reacción inmediata en los mercados internacionales. Los futuros del petróleo Brent registraron una caída cercana al 4%, mientras que el West Texas Intermediate retrocedió más de un 4,5%. Las principales bolsas asiáticas también reaccionaron con fuertes subas impulsadas por la expectativa de una estabilización regional.
Sin embargo, analistas internacionales advierten que la recuperación plena del tránsito marítimo no será inmediata. Las compañías navieras y las aseguradoras internacionales esperan garantías de que el acuerdo será estable antes de retomar completamente las operaciones habituales.
A esto se suma otro punto clave que aún permanece abierto: el programa nuclear iraní.
Las próximas negociaciones deberán definir el destino de más de 400 kilogramos de uranio altamente enriquecido que actualmente posee la República Islámica. Ese aspecto será uno de los principales temas de discusión después de la firma prevista para el 19 de junio en Suiza.
El debate también tendrá repercusiones políticas en Estados Unidos. El senador republicano Lindsey Graham recordó que cualquier acuerdo nuclear deberá ser revisado por el Congreso norteamericano.
Mientras tanto, los principales países europeos respaldaron el proceso. Reino Unido, Francia, Alemania e Italia expresaron su disposición a revisar sanciones económicas si Irán implementa medidas verificables sobre su programa nuclear.
El primer ministro británico, Keir Starmer, resumió la postura europea al señalar que “la libertad de navegación debe restablecerse inmediatamente en el estrecho de Ormuz”, aunque remarcó que “Irán nunca debe tener un arma nuclear”.





