Tres de cada diez personas de entre 18 y 75 años que viven en la Ciudad de Buenos Aires perciben tener algún grado de malestar psicológico, con mayor prevalencia en mujeres y síntomas predominantes de ansiedad y depresión. Es la crisis silenciosa que crece sin pausa y que, durante demasiado tiempo, tuvo muchos diagnósticos pero pocas respuestas concretas. Algo empieza a cambiar.
La Facultad de Psicología de la UBA, el gobierno de la Ciudad y la Fundación 1821 , la organización de exalumnos de la universidad, firmaron un convenio para crear el primer hospital escuela especializado en salud mental de la institución. El establecimiento tendrá un doble propósito: permitir que los graduados realicen sus prácticas profesionales supervisadas y sumar servicios de salud mental al sistema sanitario porteño. Una alianza poco frecuente entre el Estado, la academia y la sociedad civil que merece atención.
El edificio, ubicado en Hidalgo 1067, en el barrio de Caballito, ya está en obras. Se espera inaugurarlo antes de fin de año y, según las estimaciones, podría ofrecer hasta 100.000 prestaciones anuales. El inmueble había pertenecido históricamente a la Dirección General de Salud y Asistencia Social de la UBA, donde generaciones de estudiantes pasaron a hacerse el examen médico obligatorio. En 2022 fue cedido a la Facultad de Psicología, y en 2024 el Consejo Directivo aprobó formalmente la creación del hospital.
El futuro hospital contará con 28 consultorios distribuidos en tres pisos, con atención ambulatoria, servicios de evaluación psicológica y psicodiagnóstico para distintos grupos etarios. La Fundación 1821 colaborará además con la creación de un laboratorio de datos en salud mental para construir política pública basada en evidencia. Una respuesta concreta, y largamente esperada, a una demanda que la Argentina ya no puede ignorar.





