Juan Manuel Cerúndolo quedó eliminado este lunes en los octavos de final de Roland Garros 2026 al caer frente al italiano Matteo Berrettini por 6-3, 7-6(2) y 7-6(6), en un encuentro disputado en la cancha Suzanne-Lenglen. El argentino, de 24 años, llegaba tras protagonizar una de las mayores sorpresas del torneo con su victoria sobre el número uno del mundo, Jannik Sinner, y después de una desgastante batalla de casi seis horas ante el español Martín Landaluce. El resultado puso fin a la mejor actuación de su carrera en un Grand Slam.
La aventura parisina de Cerúndolo encontró su límite ante un rival experimentado que atraviesa una recuperación deportiva notable después de varios años marcados por las lesiones. Berrettini mostró toda su jerarquía en los momentos decisivos y volvió a instalarse entre los ocho mejores de Roland Garros por primera vez desde 2021.
El partido comenzó cuesta arriba para el argentino. El italiano consiguió un quiebre temprano que le permitió tomar una ventaja de 3-0 y administrar con autoridad el primer parcial. Cerúndolo intentó sostener el ritmo de juego, pero la potencia de saque y la agresividad de Berrettini marcaron diferencias desde el inicio.
La segunda manga fue mucho más equilibrada. Ambos jugadores mantuvieron sus servicios sin conceder demasiadas oportunidades y llevaron la definición al tie-break. Allí, el italiano elevó su nivel y aprovechó mejor los puntos clave para quedarse con el set y acercarse a la clasificación.
Sin embargo, el tercer parcial mostró la mejor versión del argentino. Cerúndolo logró quebrar para adelantarse 3-2 y alimentó la ilusión de extender el encuentro. Incluso llegó a sacar para ganar el set, pero Berrettini reaccionó a tiempo, recuperó el quiebre y forzó un nuevo desempate.
Fue precisamente en ese tie-break donde se produjo el momento más dramático del partido. El argentino dispuso de tres puntos de set consecutivos con el marcador 6-3. Parecía encaminado a llevar el encuentro a una cuarta manga, pero el italiano respondió con sangre fría y ganó los últimos cinco puntos de manera consecutiva para sellar la victoria.
La diferencia física también resultó determinante. Cerúndolo arribó a los octavos de final después de acumular más de doce horas de juego en sus dos compromisos anteriores, incluyendo la maratónica batalla de cinco horas y 58 minutos frente a Landaluce. Berrettini, en cambio, llegó con menos desgaste y pudo sostener la intensidad durante todo el encuentro.
Más allá de la derrota, el balance para el argentino es ampliamente positivo. En París logró la mejor actuación de su trayectoria profesional, alcanzó por primera vez los octavos de final de Roland Garros y protagonizó uno de los grandes impactos del torneo al eliminar a Sinner, líder del ranking mundial.
Además, Cerúndolo confirmó una evolución sostenida en su juego. Mejoró notablemente su servicio, mostró una fortaleza mental destacable en partidos de alta exigencia y volvió a posicionarse como una de las grandes promesas del tenis argentino.
Para Berrettini, la victoria representa mucho más que un pase a cuartos de final. El italiano continúa recuperando protagonismo en el circuito después de un largo período condicionado por problemas físicos y vuelve a ubicarse entre los candidatos de peso en los grandes escenarios.





