Por Eduardo Falcone. Diputado nacional por el MID
El miércoles 29 los Diputados presenciamos un informe de un Jefe de Gabinete sin alma, y prácticamente nada de futuro. Casi el 30% de su informe inicial lo utilizó para relatar la herencia recibida por el Gobierno en 2023. Es el tercer Jefe de Gabinete que nos cuenta lo mismo, como si fuera una novedad.
El resto de su primera hora de relato lo utilizo para ensalzar los principales logros del gobierno. Era previsible que hiciera un acting autocelebratorio de ellos, porque para eso fue al Congreso. El problema es que todos esos logros se materializaron durante el primer año y medio de gobierno, cuando él. todavía oficiaba de relator oficial del gobierno, pero no tenia ninguna participación ejecutiva.
Y los diputados aliados, como es mi caso, habíamos estado durante todo ese periodo defendiendo y votando todas las leyes que necesitaba el Presidente para racionalizar el Estado, desregular burocracias diversas, e incentivar inversiones privadas.
Durante la primera hora de la Sesión, estuvieron en los palcos el Presidente, su hermana, todo el gabinete y 200 invitados que le insuflaban aliento y convirtieron ese segmento en una verificación de la debilidad del Jefe de Gabinete, mas que de su fortaleza. Debilidad que también se verificó durante todas sus participaciones, toda vez que leyó letra por letra todo lo que dijo, y no se apartó de un libreto preparado y ensayado para que la personalidad y el escaso volumen político de Adorni no terminara en un desastre.
Los Diputados oficialistas se limitaron a vivar en público al Jefe de Gabinete, pero en off y en los pasillos no podían evitar reconocer que estaban ante un funcionario en su fase terminal.
La oposición mas dura, también tenía un plan de acción. Evitaron caer en una provocación y que los culparan de una eventual huida de Adorni. Hubo silencio de sus espadas mas filosas y provocativas y los que hablaron lo hicieron en calma, sin remover el avispero, pero apuntando a los eventos de público conocimiento sobre la sorprendente evolución patrimonial de Adorni, desde que sus ingresos dejaron de depender de la mano invisible del mercado y paso a ser el responsable de la administración del presupuesto general del Estado.
Los diputados que pertenecemos a bloques aliados o bloques que no son totalmente opositores, en general, apuntamos a preguntar sobre aspectos de la gestión que nos parecen débiles o que deben ser rectificados.
En mi caso le pregunté por qué iban tan lento con las aprobaciones del RIGI porque tienen 100 mil millones de dólares de proyectos presentados y aprobaron solamente 30 mil. Es una herramienta que defendí en el Congreso y en todos los ámbitos políticos, por eso cuestiono el ritmo.
El RIGI prevé que las empresas inversoras tienen que aportar el 40% del total del proyecto en los primeros dos años contados desde su aprobación. Yo estoy advirtiendo que el plan económico tuvo un éxito notable para bajar la inflación, pero que el ajuste que permitió llegar a esa situación esta agotado hace un año.
Mucha gente sigue apoyando al gobierno pero con el agua al cuello y necesita medidas que reactiven la economía y mejore sus ingresos. La respuesta de Adorni fue lamentable. Tiene 70 mil millones de dólares pendientes de aprobación, no tiene ni idea de cuando los aprobará su equipo, pero considera que están trabajando a un ritmo “razonable”. Literalmente esa fue su respuesta a mi cuestionamiento.
Mi otra pregunta era relativa a un plan de infraestructura vial que anunció Toto Caputo hace un mes en EEUU, sobre una segunda etapa de licitaciones, que apuntaría a la construcción de 12000 kilómetros de ruta nueva, y tramos de autopista en rutas nacionales existentes, con fondos privados.
Actualmente están terminando una primera fase que consiste en privatizar 8000 kilómetros de concesiones viales por 20 años, pero para mantener lo existente. _
Teniendo en cuenta lo importante que significaría invertir en infraestructura vial y construir doble calzada en rutas que ya están obsoletas, le pedí mayores definiciones y un cronograma sobre el plan anunciado por su ministro de Economía en el exterior, pero que localmente desconocíamos.
Tangencialmente, le pregunté por un tramo de la Ruta 5 que es el único que está en obra para convertirlo en Autovía, entre Mercedes y Suipacha, y las obras se paralizaron hace un mes, porque Economía no le transfirió los fondos que necesita Vialidad Nacional para pagarle a la empresa CPC, de Cristóbal López, y este empresario ni lerdo ni perezoso levantó todas las maquinas y suspendió al personal inmediatamente.
La respuesta de Adorni fue increíble. Hizo un verso inentendible, al estilo del sketch de Lizzy Tagliani para no explicar nada. No dio ninguna fecha sobre la reanudación de los pagos para reactivar la obra Mercedes-Suipacha, ni pudo hacer ningún anuncio sobre el plan del Ministro Caputo para construir autopistas.
Hay que reconocer que el pobre Manuel leyó, con énfasis y cara de fastidio, lo que le escribió su equipo al respecto. No tenía la menor idea de lo que le pregunté, ni de lo que me estaba respondiendo. Tan es así, que un día después de la sesión, un miembro destacado del Ministerio de Economía, Felipe Núñez, tuvo que publicar en X un mapa con la red vial que ahora están terminando de otorgar en concesión para mantener lo existente, y de los 12000 kilometros adicionales que van a licitar después.
Esto es, respondieron en X, lo que el Jefe de Gabinete de Ministros no pudo, ni supo responder en el Congreso.





