El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, reclamaron públicamente el despido del conductor televisivo Jimmy Kimmel tras una broma emitida en su programa la semana pasada. El conflicto estalló luego de que el comediante hiciera un comentario sobre Melania durante su monólogo en Jimmy Kimmel Live, en la previa de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, evento que días después quedó marcado por un grave incidente de seguridad.
La controversia escaló en un contexto ya sensible: el sábado por la noche, un hombre armado intentó ingresar al salón donde se desarrollaba la cena en Washington, lo que derivó en la evacuación de Trump y parte de la dirigencia política estadounidense.
La broma que desató la polémica
Durante su rutina del jueves, Kimmel ironizó sobre la primera dama al afirmar que tenía “el brillo de una viuda expectante”, lo que generó una inmediata reacción del entorno presidencial.
Melania Trump cuestionó con dureza el comentario y sostuvo que “personas como Kimmel no deberían tener la oportunidad de entrar en nuestros hogares cada noche para difundir odio”, mensaje que luego fue replicado por el mandatario.
En la misma línea, Trump expresó en su red social que “Jimmy Kimmel debería ser despedido inmediatamente”, calificando el contenido como un “despreciable llamado a la violencia”.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, también se sumó a las críticas al afirmar que este tipo de discursos “ha ayudado a legitimar esta violencia”, en referencia al clima político y al reciente intento de ataque.
La respuesta de Kimmel y el contexto del ataque
Lejos de retroceder, Kimmel respondió en su programa del lunes y aclaró que su intención no fue incitar a la violencia: “no, bajo ningún concepto, un llamado al asesinato”, aseguró. Sin embargo, reconoció la gravedad de lo ocurrido durante la cena y expresó: “lamento que el presidente y todos los presentes hayan pasado por esa experiencia traumática y aterradora”.
Además, redobló la apuesta al señalar: “estoy de acuerdo en que el discurso de odio es algo que deberíamos rechazar… pero sería bueno empezar teniendo una conversación con su esposo al respecto”.
El episodio tomó mayor dimensión luego de que se confirmara la detención de Cole Tomas Allen, acusado de intentar asesinar al presidente tras irrumpir armado en el evento. Según se informó, el sospechoso portaba armas de fuego y cuchillos, lo que elevó la tensión política y mediática en torno al caso.
En paralelo, organizaciones como la National Religious Broadcasters presentaron denuncias contra la cadena ABC, acusando a sus contenidos de contribuir a un clima de violencia.
Fuente: AP





