El Senador de Santiago del Estero Gerardo Zamora, presentó un proyecto de ley para prevenir la ludopatía infantil que busca regular la publicidad, promoción y comunicación comercial vinculada a los juegos de azar y apuestas, con foco en la protección de niños, niñas y adolescentes. La iniciativa, establece nuevas restricciones para plataformas online, medios y eventos deportivos, en un contexto de fuerte crecimiento del juego digital en el país.
El proyecto apunta a limitar la exposición de menores a estos contenidos, prevenir conductas adictivas y ordenar el mercado bajo criterios de responsabilidad social, en medio de un escenario donde millones de argentinos acceden a plataformas de apuestas, muchos de ellos desde edades tempranas.
Publicidad bajo control: qué prohíbe la ley
Uno de los puntos centrales es la regulación estricta de la publicidad. La norma prohíbe cualquier tipo de comunicación comercial dirigida, directa o indirectamente, a menores de edad. También veta el uso de figuras públicas, celebridades o deportistas, salvo que promuevan mensajes de juego responsable.
Además, establece límites concretos:
- No se podrán publicitar apuestas durante eventos deportivos ni en las dos horas previas o posteriores
- Se prohíben anuncios en cercanías de escuelas, clubes o espacios frecuentados por menores
- No habrá publicidad en camisetas, estadios ni instituciones deportivas
- Se eliminan los bonos de bienvenida en plataformas online
El texto también exige advertencias obligatorias en toda comunicación: “Jugar compulsivamente es perjudicial para la salud”, junto con la aclaración de que los menores no pueden participar.
En ese marco, el proyecto establece principios como “veracidad”, “identificación” y “responsabilidad social”, y prohíbe mensajes que vinculen el juego con éxito personal o profesional.
Educación, control y sanciones: el eje preventivo
La iniciativa no solo apunta a restringir la publicidad, sino también a fortalecer la prevención. En el ámbito educativo, se propone incorporar contenidos sobre uso responsable de la tecnología y riesgos del juego online, además de bloquear sitios de apuestas en redes escolares.
En paralelo, se establecen sanciones para quienes incumplan la normativa, que van desde multas económicas hasta la suspensión o pérdida de licencias y la clausura de establecimientos. Las multas estarán atadas al valor del combustible para actualizarse automáticamente frente a la inflación.
El proyecto también prevé la creación de un registro de infractores y destina los fondos recaudados a programas de prevención y concientización, con foco en la población infantil.
En los fundamentos, el texto advierte que la problemática crece en un contexto social delicado y sostiene que “la adicción al juego es uno de los principales problemas emergentes de la salud pública”. Además, remarca que el acceso digital facilitó la expansión del fenómeno: “esta facilidad permite que, desde muy temprana edad, las personas empiecen a apostar”.





