En Venezuela la dictadura aún tiene casi 500 presos políticos, entre los cuales hay decenas de extranjeros. Uno de ellos es el argentino Germán Giuliani, quien está a punto de cumplir un año detenido.
Yare, la cárcel de máxima seguridad donde permanece Giuliani, es un infierno. En las últimas horas murieron al menos cinco presos según un comunicado de la dictadura, que atribuyó todo a un motín.
A las afueras hay familiares que desde hace varios días protestan y piden información, sin que nadie les dé respuesta.
Y en la Argentina, a la distancia, la familia Giuliani exige también saber cómo está el abogado, de quien no se sabe nada al respecto.
En el comunicado chavista figuran cinco nombres pero en ocasiones anteriores hubo muertes de presos políticos sin que nadie del poder se hiciera cargo, por lo que confiar y tomar por ciertas sus versiones resulta riesgoso.
Los Giuliani aguardan. El chavismo, en las últimas semanas, paró casi en seco las liberaciones, mientras hubo nuevas detenciones y la ley de amnistía parece letra muerta.





