La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) oficializó este lunes cambios en el Impuesto a las Ganancias para personas humanas y sucesiones indivisas residentes en el país, con la implementación del Régimen de Declaración Jurada Simplificada, una modalidad que busca agilizar la presentación y facilitar el cumplimiento tributario.
La medida fue establecida mediante la Resolución General 5836/2026 publicada en el Boletín Oficial, y se enmarca en la Ley 27.799 y su reglamentación, con el objetivo de avanzar en un sistema más simple y digitalizado para los contribuyentes.
Cómo funciona el nuevo régimen simplificado
El principal cambio es la incorporación de un sistema con información precargada. A través del servicio web “Ganancias Personas Humanas – Portal Integrado”, ARCA pondrá a disposición datos fiscales provenientes de sus propios registros y de terceros.
Según la normativa, los contribuyentes “podrán efectuar los ajustes, modificaciones, incorporaciones y/o eliminaciones que consideren pertinentes” antes de confirmar la presentación.
El esquema contempla dos modalidades:
- Régimen general: con el formulario tradicional F. 711
- Régimen simplificado: con el nuevo formulario F. 2711
Además, el organismo aclaró que “la presentación de declaraciones juradas rectificativas deberá efectuarse a través del régimen general o del régimen simplificado, según corresponda”, estableciendo así un procedimiento claro para corregir datos.
Para acceder al sistema será necesario contar con Clave Fiscal nivel 2 o superior y haber realizado previamente la adhesión o ratificación anual al régimen simplificado.
A quién alcanza y desde cuándo rige
La medida está dirigida a personas humanas y sucesiones indivisas residentes en la Argentina que cumplan con las condiciones establecidas por la normativa vigente.
El nuevo esquema entró en vigencia desde su publicación oficial, es decir, el 20 de abril de 2026, y también será aplicable para quienes adhieran al régimen correspondiente al período fiscal 2025.
Desde ARCA explicaron que la iniciativa apunta a reducir la carga administrativa y mejorar la experiencia del contribuyente, al centralizar la información y permitir una validación más ágil de los datos.
En paralelo, quienes no opten por el régimen simplificado o queden excluidos deberán continuar utilizando el sistema general de declaración.





