Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes la costa noreste de Japón y activó una alerta de tsunami con olas de hasta tres metros, lo que obligó a evacuar a más de 170.000 personas en varias prefecturas, mientras las autoridades evalúan daños y monitorean la evolución del fenómeno.

El sismo se registró frente a la costa este de Honshu y fue percibido incluso en Tokio, donde edificios se balancearon durante varios minutos. La Agencia Meteorológica de Japón emitió rápidamente la advertencia para zonas como Iwate, Aomori y Hokkaido.
Evacuaciones, olas y suspensión de servicios
Tras el movimiento telúrico, las autoridades ordenaron la evacuación de 171.957 personas en cinco prefecturas. Las primeras olas registradas fueron menores a lo previsto: un tsunami de 0,8 metros impactó en el puerto de Kuji y otro de 0,4 metros en Miyako, aunque el nivel del agua continuaba en ascenso.
Desde el gobierno japonés, la primera ministra Sanae Takaichi fue clara en su mensaje: “Los residentes en las zonas donde se han emitido alertas de tsunami deben evacuar inmediatamente a terrenos más altos o a lugares más seguros”.

El impacto también afectó la infraestructura: se registraron cortes de energía en al menos 200 hogares y se suspendieron servicios ferroviarios clave, incluyendo el tren bala entre Tokio y el norte del país.
Sin daños graves, pero con máxima alerta
Hasta el momento, no se reportaron víctimas ni daños estructurales importantes, según confirmó el secretario jefe del gabinete, Minoru Kihara. Sin embargo, las autoridades mantienen el estado de alerta mientras continúan las evaluaciones.
En paralelo, la empresa TEPCO informó que no se detectaron anomalías en las centrales nucleares de Fukushima, aunque se evacuó preventivamente al personal.
Japón, ubicado en el denominado “Cinturón de Fuego del Pacífico”, es uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo. La memoria del devastador terremoto y tsunami de 2011 sigue vigente, por lo que los protocolos de emergencia se activan con rapidez ante cualquier evento de magnitud.
Mientras tanto, organismos internacionales y países del Pacífico monitorean posibles efectos en otras costas, aunque por el momento no se reportaron riesgos fuera del territorio japonés.





