Las jubiladas Beatriz Viegas (72) y Claudia Sbabo (64) declararon este miércoles en los tribunales de Comodoro Py en el marco de la causa por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y entregaron sus teléfonos celulares para que la Justicia analice posibles pruebas vinculadas a la operatoria inmobiliaria investigada.
Ambas mujeres fueron las vendedoras del departamento ubicado en la calle Miró al 500, en el barrio porteño de Caballito, propiedad que hoy ocupa el funcionario junto a su familia. La investigación está a cargo del fiscal Gerardo Pollicita, con intervención del juez Ariel Lijo.
Qué dijeron las jubiladas sobre la operación inmobiliaria
Durante sus declaraciones, las dos testigos coincidieron en afirmar que no participaron directamente en la negociación de la venta y que delegaron la operación en familiares.
Beatriz Viegas sostuvo que no conocía a Adorni y explicó que “de todo se ocupó mi hijo”, Pablo Martín Feijoo, quien además fue señalado como el nexo entre las partes. Según su testimonio, solo vio al funcionario el día de la escritura ante la escribana Adriana Mónica Nechevenko.
En la misma línea, Claudia Sbabo indicó que la operación fue manejada por su hijastro, Leandro Miano, socio de Feijoo. También aseguró que adquirió su parte del inmueble con ahorros propios y que percibe una jubilación mensual cercana a los 350.000 pesos.
El departamento fue vendido en noviembre de 2025 por un valor declarado de 230.000 dólares. Según la documentación, las vendedoras financiaron a Adorni con una hipoteca privada por 200.000 dólares —el 87% del valor de la propiedad— sin intereses, con vencimiento en noviembre de este año.
La investigación: foco en el origen de los fondos
La causa busca determinar si existió un incremento patrimonial injustificado en el patrimonio del funcionario y si las operaciones inmobiliarias pueden ser justificadas con sus ingresos declarados.
En ese marco, la fiscalía ordenó diversas medidas de prueba, entre ellas el levantamiento del secreto fiscal y bancario de Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, lo que permitirá analizar movimientos de cuentas, bienes, gastos e inversiones.
Además, el expediente pone bajo la lupa el uso de hipotecas privadas como mecanismo de financiamiento. Sobre este punto, la escribana Nechevenko sostuvo previamente que se trató de una operatoria habitual y aclaró: “No hubo préstamos, nadie prestó dinero en efectivo”, al referirse específicamente a la compra del inmueble de Caballito.
Sin embargo, otras declaraciones en la causa generaron contradicciones, ya que en operaciones vinculadas —como la compra de una vivienda en el country Indio Cuá— se mencionaron entregas de dinero en efectivo.
Nuevas declaraciones y próximos pasos
El avance del expediente continuará la próxima semana con la declaración de Pablo Martín Feijoo, señalado como una figura clave en la operación inmobiliaria y quien habría gestionado la compra del departamento.
En paralelo, la fiscalía analiza también otros movimientos financieros del funcionario, incluidos préstamos previos otorgados por particulares, como el caso de dos mujeres que le prestaron 100.000 dólares con garantía hipotecaria.





