Gideon Saar afirmó este martes que Israel está dispuesto a avanzar hacia un acuerdo de paz y normalización con el Líbano, aunque señaló al grupo chií Hizbulá como el principal obstáculo para lograrlo.
Las declaraciones se produjeron en Jerusalén, pocas horas antes de que comiencen en Washington conversaciones directas entre representantes de Israel y el Líbano para negociar un alto el fuego en medio de la escalada regional.
El funcionario israelí buscó marcar una diferencia entre el Estado libanés y la organización armada: “Israel y el Líbano no tienen grandes disputas entre sí. El problema es Hizbulá”, sostuvo durante una conferencia de prensa.
En ese sentido, recordó que el propio Gobierno libanés asumió compromisos en torno al desmantelamiento de las milicias que operan en su territorio.
Saar remarcó que cualquier avance diplomático dependerá de resolver la presencia y accionar de Hizbulá en el sur del Líbano, una zona clave en la seguridad de la frontera norte israelí.
“Ese problema debe abordarse para poder pasar a una fase diferente”, afirmó, en referencia a la posibilidad de avanzar hacia un acuerdo más amplio.
El canciller insistió en que la voluntad política de su país está orientada a una solución de largo plazo: “Queremos alcanzar la paz y la normalización”, subrayó.
Las negociaciones en Washington representan un nuevo intento por reducir las tensiones en una región atravesada por múltiples conflictos, donde el rol de actores no estatales como Hizbulá sigue siendo determinante.





