El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo el bloqueo inmediato del estrecho de Ormuz tras el fracaso de las negociaciones con Irán en Pakistán, y acusó al régimen iraní de incumplir compromisos clave, en un escenario de máxima tensión global por el conflicto en Medio Oriente.
La decisión fue comunicada a través de su cuenta en Truth Social, donde el mandatario detalló los motivos de la medida y endureció su postura frente a Teherán.
Trump endurece su discurso y ordena el bloqueo
El mandatario estadounidense justificó la medida señalando que Irán no cumplió con la apertura del estratégico paso marítimo.
“Irán prometió abrir el Estrecho de Ormuz, y deliberadamente no lo hizo. Esto causó ansiedad, desplazamiento y dolor a muchas personas y países en todo el mundo”, expresó.
Trump también puso en duda la seguridad de la vía marítima y denunció acciones militares encubiertas por parte de Teherán:
“Dicen que colocaron minas en el agua… Puede que lo hayan hecho, pero ¿qué armador querría correr el riesgo?”.
En ese sentido, sostuvo que la reputación internacional de Irán quedó gravemente dañada:
“Hay una gran deshonra y un daño permanente a la reputación de Irán”.
Y lanzó una advertencia directa:
“Más vale que comiencen el proceso de abrir esta vía marítima internacional y rápido. Están violando todas las leyes del libro”.
Además, confirmó que la Armada estadounidense comenzará a operar de inmediato para controlar el tránsito en la zona y evitar lo que calificó como un sistema de “extorsión internacional”.
Negociaciones fallidas y foco en el programa nuclear
Trump también reveló detalles de las negociaciones en Islamabad, que se extendieron durante casi 20 horas bajo mediación de Pakistán.
“He sido plenamente informado por el vicepresidente JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner sobre la reunión…”, indicó, destacando además el rol de las autoridades paquistaníes.
Sobre el desarrollo del encuentro, explicó:
“La reunión con Irán comenzó temprano en la mañana y se prolongó durante toda la noche — casi 20 horas”.
Aunque reconoció avances parciales, fue tajante respecto al punto central del conflicto:
“Solo hay una cosa que importa: Irán no está dispuesto a renunciar a sus ambiciones nucleares”.
El presidente insistió en que ese factor es determinante:
“No importa lo que se haya logrado en otros puntos… permitir el poder nuclear en manos de personas tan volátiles sería un error”.
Finalmente, dejó en claro su postura histórica:
“Como siempre he dicho… ¡Irán nunca tendrá un arma nuclear!”.





