Hay personas que viven con la sensación constante de estar llegando tarde. Aunque no haya un horario. Aunque no haya una urgencia real. La cabeza va rápido. Demasiado.
Pensamientos que se superponen, listas mentales que no terminan, decisiones que se toman mientras ya se está pensando en lo siguiente. Todo al mismo tiempo.
Responder mensajes, resolver pendientes, anticiparse a problemas, sostener conversaciones… y, en paralelo, seguir pensando en lo que falta. La multitarea se vuelve un modo de vida. La carga mental, una constante. Y el cuerpo… queda en segundo plano.
Ahí es donde aparece la ansiedad. No siempre como un ataque evidente, sino como un estado sostenido: dificultad para concentrarse, irritabilidad, cansancio que no se va, sensación de estar siempre “en deuda” con algo.
La ansiedad no es solo exceso de pensamientos. Es, muchas veces, desconexión del cuerpo.
Cuando todo sucede en la mente, el cuerpo pierde lugar. Y sin cuerpo, no hay registro de límite, de pausa, de necesidad real.
Por eso, más que intentar “dejar de pensar”, el trabajo empieza por otro lado: volver al cuerpo.
Algunas formas simples de empezar:
Bajar el ritmo de manera consciente: no todo tiene que resolverse ahora. Hacer una cosa por vez ya es un cambio significativo.
Registrar la respiración: no cambiarla, solo observarla durante unos minutos. Eso ya ordena.
Volver a lo sensorial: tocar agua, caminar, sentir el contacto de los pies con el suelo. Salir de la cabeza hacia lo concreto.
Identificar el nivel de exigencia: muchas veces la ansiedad está sostenida por una autoexigencia que no se cuestiona.
Nada de esto busca eliminar la ansiedad de un día para el otro. Pero sí empezar a construir un puente entre lo que pensás y lo que sentís. Porque cuando el cuerpo vuelve a tener lugar, la mente deja de estar sola gestionando todo.
Si estás atravesando un momento de mucha carga mental o ansiedad, podés empezar a trabajar esto de manera más profunda y acompañada. Desarrollé un e-book con herramientas prácticas para facilitar estos procesos, pensado justamente para quienes necesitan bajar el ritmo sin desconectarse de su realidad.
Si querés recibir más información o coordinar un espacio de trabajo, podés escribirme a Whatsapp
https://wa.me/message/PLL4KUXBVMVRC1
Instagram @vfcounselor





