El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció este lunes la preparación de una misión internacional de carácter defensivo destinada a reabrir progresivamente el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta para el comercio energético.
La iniciativa surge en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente, que ya provocó una fuerte suba del precio del petróleo y tensiones en los mercados energéticos globales.

Según explicó el mandatario francés, la operación tendrá como objetivo garantizar el tránsito seguro de buques petroleros y gaseros por el estrecho, por donde circula una parte significativa del crudo y del gas que se consume en el mundo.
“Preparamos esta misión con nuestros socios, de manera ordenada, y tendrá un objetivo meramente pacífico de acompañamiento”, afirmó Macron.
Una operación naval para proteger la navegación
El plan contempla el despliegue de ocho fragatas, dos portahelicópteros anfibios y un portaviones franceses en el Mediterráneo Oriental, lo que permitiría reforzar la seguridad marítima en la región y sumar a otros países europeos a la operación.
Macron señaló que la misión podría involucrar tanto a países europeos como a socios internacionales, aunque aclaró que su puesta en marcha dependerá de la evolución del conflicto.
“El objetivo es escoltar embarcaciones para que el gas y el petróleo puedan volver a transitar por Ormuz”, explicó el presidente francés.
Además, Francia aportará dos fragatas adicionales para reforzar las tareas de seguridad marítima en el Mediterráneo Oriental y el Mar Rojo, dentro de la actual coalición internacional coordinada por Grecia.
El mandatario subrayó que la misión tendrá una postura estrictamente defensiva y buscará contribuir a la estabilidad regional.
“Nuestra meta es asegurar la libertad de navegación y contribuir a la desescalada regional”, sostuvo.
Crisis energética y reunión urgente del G7
El anuncio se produce en un contexto de creciente preocupación por el impacto económico del conflicto en Medio Oriente.
Macron confirmó que este martes se celebrará en París una reunión extraordinaria de ministros de Energía del G7, con el objetivo de coordinar medidas frente al fuerte aumento de los precios del petróleo y del gas.
Desde el inicio de la guerra, el precio del crudo se disparó más de un 50%, y el barril de Brent llegó a superar los 115 dólares, generando preocupación en las principales economías del mundo.

La reunión energética coincidirá además con un encuentro internacional sobre energía nuclear civil que se realizará en la capital francesa y que contará con la participación de líderes europeos.
Entre ellos estará la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en una cumbre que también buscará impulsar la energía nuclear como herramienta para fortalecer la seguridad energética y avanzar en la descarbonización de la economía europea.
Según fuentes del Palacio del Elíseo, Francia intenta consolidar una alianza europea en favor de la energía nuclear civil, actualmente integrada por 16 países de la Unión Europea, como parte de una estrategia para reducir la dependencia energética externa en un escenario global cada vez más inestable.





