Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas (pymes) registraron en febrero una caída del 5,6% interanual a precios constantes, lo que confirma la persistente debilidad del consumo interno en el arranque de 2026.
De acuerdo con el relevamiento sectorial, si bien durante el mes se observó una leve recuperación del 2,6% respecto a enero, el indicador acumula una retracción del 5,2% en lo que va del año.

El informe también refleja un panorama de cautela entre los comerciantes: más de la mitad considera que el contexto económico no es favorable para realizar inversiones, mientras que el consumo se mantiene concentrado en productos esenciales.
Consumo selectivo y caída en la mayoría de los rubros
El estudio indicó que seis de los siete rubros relevados terminaron febrero con resultados negativos, lo que evidencia la debilidad generalizada del comercio minorista.
Entre los sectores con mayores retrocesos se destacaron:
Bazar y decoración: -14,4%
Perfumería: -10,7%
Alimentos y bebidas: -8,7%

El único rubro que logró un resultado positivo fue Farmacia, con una leve suba del 0,3% interanual.
El repunte mensual del 2,6% estuvo impulsado principalmente por el inicio del ciclo lectivo, que generó mayor demanda en útiles escolares y algunos productos básicos.
Según el informe, el comportamiento del consumidor continúa marcado por la prudencia.
“La demanda operó con selectividad, priorizando ofertas y financiamiento para sostener las operaciones”.
Además, muchos hogares destinaron sus ingresos principalmente a bienes esenciales.
Expectativas moderadas y pocas inversiones
El relevamiento también evaluó las expectativas de los comerciantes para los próximos meses. En ese sentido, el 52,6% de los propietarios afirmó que su situación se mantuvo estable respecto del año pasado, aunque aumentó el porcentaje de quienes perciben un deterioro.
En cuanto a las proyecciones para los próximos doce meses, el 46,6% cree que la situación se mantendrá igual, mientras que el 42,9% espera una mejora económica.

Sin embargo, el clima para invertir sigue siendo débil.
“El 57,6% de los comerciantes considera que el contexto actual no es apto para realizar inversiones”.
Los empresarios señalan que los costos operativos, la presión impositiva y el encarecimiento de la reposición de mercadería continúan afectando la rentabilidad.





