La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, advirtió que la prolongación del conflicto en Medio Oriente podría tener impactos significativos en la economía mundial, especialmente en los precios de la energía, la inflación y la confianza de los mercados.
La economista realizó estas declaraciones durante la conferencia “Asia en 2050”, celebrada en Bangkok, en medio de la creciente tensión regional tras la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Según explicó, el conflicto llega en un momento en que la economía internacional ya enfrenta múltiples desafíos estructurales.
“Esta semana, la resiliencia económica mundial se pone a prueba una vez más por el nuevo conflicto en Medio Oriente”, afirmó Georgieva durante su intervención.
Riesgos para la inflación, la energía y los mercados
La titular del FMI alertó que una escalada prolongada de la guerra podría tener consecuencias directas en los mercados globales.
“Si este conflicto se prolonga, es evidente que podría afectar los precios mundiales de la energía, la confianza de los mercados, el crecimiento y la inflación”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que el organismo está monitoreando de cerca la evolución del conflicto para evaluar sus consecuencias económicas.
El FMI se encuentra analizando las posibles ramificaciones regionales y globales de la crisis, que serán reflejadas en el próximo informe de Perspectivas de la Economía Mundial, previsto para abril.
Georgieva señaló que, por ahora, ya se observan interrupciones en el comercio internacional, subas en los precios de la energía y volatilidad en los mercados financieros.
Asia, especialmente vulnerable por el estrecho de Ormuz
La funcionaria también remarcó que Asia podría ser una de las regiones más afectadas si la tensión continúa escalando.
El motivo es el papel estratégico del Estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo y del gas natural licuado que se comercializa en el mundo.
Según datos energéticos internacionales, entre el 84% y el 90% del petróleo que atraviesa ese paso marítimo tiene como destino Asia, lo que vuelve a la región especialmente sensible a cualquier interrupción del tránsito marítimo.
A pesar de ese contexto de incertidumbre, Georgieva destacó que Asia continúa siendo uno de los principales motores de la economía global.
La región genera casi dos tercios del crecimiento mundial y cerca del 40% del comercio internacional, lo que, según la titular del FMI, la convierte en un actor central para el futuro económico del planeta.
Finalmente, la economista resumió el escenario global con una advertencia clara: “La incertidumbre es la nueva normalidad”.





