El gendarme argentino Nahuel Gallo brindó este miércoles su primera conferencia de prensa luego de haber pasado 448 días detenido en Venezuela, donde permaneció recluido en la cárcel El Rodeo I, en las afueras de Caracas.
Gallo habló desde el Edificio Centinela de la Gendarmería Nacional Argentina, acompañado por autoridades del Gobierno argentino, entre ellas la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva y el canciller Pablo Quirno.
El agente fue liberado el domingo pasado y regresó al país durante la madrugada, donde finalmente pudo reencontrarse con su familia en el Aeropuerto de Ezeiza tras más de quince meses de detención.
“El Rodeo I es un lugar de torturas psicológicas”
Durante su testimonio, Gallo describió el penal venezolano como un lugar hostil y aseguró que la experiencia todavía le resulta difícil de relatar.
“El Rodeo I no es un lugar muy bueno, es un lugar de bastante torturas psicológicas y no muy grata para contarla en estos momentos”, expresó.
El gendarme explicó que todavía está procesando lo vivido y que necesita tiempo antes de contar en detalle su experiencia en el centro de detención.
A pesar de ello, lanzó un fuerte llamado a la comunidad internacional al advertir que al menos 24 extranjeros continúan detenidos en ese penal.
“Hay veinticuatro extranjeros más en el Rodeo I que están esperando ser liberados”, sostuvo y añadió: “Les pido a los medios internacionales y a las organizaciones que no se olviden de El Rodeo I ni de los otros centros penales de Venezuela”, afirmó.
El gendarme contó que durante su cautiverio fue asistido por otros reclusos venezolanos que compartían lo poco que tenían con quienes no recibían visitas ni podían comunicarse con sus familias.
La fortaleza de su familia y el pedido por los presos
Gallo relató que la incertidumbre fue una constante durante su detención y que su fortaleza mental fue clave para resistir el cautiverio.
“Mi hijo fue lo único que me mantuvo fuerte”, afirmó al recordar los meses en los que permaneció incomunicado.
El gendarme agradeció a las autoridades argentinas, a los organismos internacionales y a todas las instituciones que intervinieron para lograr su liberación. Sin embargo, aclaró que su sensación de libertad no es completa mientras otros detenidos sigan presos.
“Mi mente no va a estar libre hasta que esos extranjeros también recuperen la libertad”, concluyó.El gendarme argentino Nahuel Gallo reapareció públicamente tras recuperar su libertad luego de 15 meses detenido en Venezuela y pidió que la comunidad internacional no olvide a los extranjeros que aún permanecen presos en ese país.
“No es fácil estar incomunicado ni haber perdido la libertad injustamente”, expresó el gendarme al recordar los meses que pasó privado de su libertad.
Gallo agregó: “les pido mi tiempo me entiende, y acá estoy en mi casa. Me siento tranquilo, estoy bien, veo a mi familia. No hablo con todos porque yo lo pedí. Quiero tiempo, quiero discernir la información. Ha pasado mucho tiempo, casi 15 meses, no sé nada de nadie, mi familia, de la institución, del país aunque yo he defendido siempre mi bandera, he cantado mi himno nacional. No porque soy gendarme, era porque soy ciudadano argentino y yo gritaba yo gritaba orgullosamente Argentino”.
También recordó que, pese a la situación que atravesaba, nunca dejó de sentirse identificado con su país. “Siempre grité orgullosamente que soy argentino”, relató.
Según explicó, incluso llegó a improvisar una bandera argentina dentro de la cárcel utilizando jabón celeste y blanco para sentirse más cerca de su hogar.
Gallo agradeció al Estado argentino, a las instituciones y a los organismos internacionales que trabajaron para lograr su liberación, aunque aclaró que todavía no se siente completamente libre mientras otros detenidos continúen presos.






