La Confederación General del Trabajo (CGT) presentó este lunes en Tribunales un recurso para que se declare “inconstitucional” la ley de reforma laboral que recibió sanción definitiva en el Senado el viernes pasado.
La central obrera realizó presentaciones tanto en el fuero Laboral como en el Contencioso Administrativo, aun cuando la norma todavía no fue promulgada por el Poder Ejecutivo.
En la puerta de los Tribunales sobre la calle Talcahuano, el cosecretario general Jorge Sola explicó el alcance de la decisión sindical. “Venimos a ejercer nuestro derecho a peticionar. Confiamos en un poder republicano como la Justicia, en su objetividad y en que va a cuidar el cumplimiento de la Constitución Nacional”, afirmó.
Los argumentos contra la reforma
El planteo judicial cuestiona que la reforma avance sobre el carácter “protectorio” del derecho laboral y que vulnere el principio de progresividad de los derechos sociales.
En un documento difundido este 2 de marzo, la CGT sostuvo que la ley afecta garantías constitucionales como la protección contra el despido arbitrario, el derecho a huelga y la negociación colectiva. Además, denunció que habilita mecanismos como el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para indemnizaciones y que flexibiliza condiciones laborales.
El cosecretario general Cristian Jerónimo fue más allá y cuestionó el impacto de la norma. “Hoy ya hay muchos sectores que empiezan a plantearse por qué han acompañado al Gobierno y a esta ley, que no tiene ningún impacto beneficioso para la vida de los trabajadores”, aseguró.
Críticas al discurso presidencial
La presentación judicial se produjo un día después de la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso, donde el presidente Javier Milei defendió la reforma laboral como herramienta para formalizar empleo y bajar impuestos.
Desde la central sindical, sin embargo, rechazaron esos argumentos. Octavio Argüello, dirigente de Camioneros y también cosecretario general, sostuvo que la afirmación presidencial sobre una baja del desempleo “es una locura total” y agregó: “Se han perdido 270.000 puestos de trabajo”.
Argüello calificó el mensaje presidencial como “un show” y afirmó que no se explicaron medidas concretas para generar empleo.





