El gendarme argentino Nahuel Gallo, preso político en Venezuela, pudo contactarse por primera vez con su familia desde diciembre de 2024, cuando fue secuestrado por la dictadura chavista.
“Nahuel me llamó para decirme que está fuerte, que nos necesita fuertes”, contó María Alexandra Gómez, pareja del gendarme, en X. “Me volvió el alma al cuerpo”.
Gallo nunca fue presentado ante tribunales ni procesado. Jamás le permitieron visitas ni acceso a llamadas. Todo lo que se sabía de él era a través de terceros, como otros detenidos o sus familiares.
Hace cinco días que el gendarme estaba en huelga de hambre. Tuvo que levantar la protesta para que le dieran derecho a esta primera llamada.





