El presidente Javier Milei encabezará este sábado en Santa Fe el acto central por los 213 años de la Batalla de San Lorenzo, una ceremonia cargada de simbolismo que incluirá la entrega del sable corvo del general José de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo.
La actividad se realizará desde las 19 en el Campo de la Gloria, en la ciudad de San Lorenzo, escenario del histórico combate de 1813. Del acto participará el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro, además del intendente local Leonardo Raimundo y funcionarios nacionales, entre ellos el ministro del Interior Diego Santilli.
El Presidente arribará a Rosario en avión y se trasladará en helicóptero hasta San Lorenzo, para luego dirigirse por tierra al Campo de la Gloria, donde se desarrollará la ceremonia oficial.
El trasfondo judicial y la polémica por el sable
Durante el acto, Milei formalizará el traspaso del sable corvo al Regimiento de Granaderos, que lo trasladará a su cuartel de Palermo. La decisión se concretó luego de que la Justicia Federal rechazara una medida cautelar presentada por descendientes de Manuela Rosas y Máximo Terrero para impedir el traslado de la pieza histórica.
La jueza Macarena Marra Giménez, del Juzgado Contencioso Administrativo Federal N.º 12, consideró que no estaba probado que la donación del sable hubiera sido “con cargo”, es decir, condicionada a su guarda permanente en el Museo Histórico Nacional. En su fallo recordó además que el sable permaneció durante décadas bajo custodia de los Granaderos tras los robos sufridos en la década de 1960, hasta que en 2015 la entonces presidenta Cristina Kirchner dispuso su restitución al museo mediante un decreto.
La controversia derivó también en la renuncia de la directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, quien cuestionó la decisión del Ejecutivo y habló de una “interferencia muy seria” en la gestión del patrimonio histórico.
La presencia de Milei en San Lorenzo —la primera de un presidente en 26 años— se dará en un contexto de relación tirante entre la Casa Rosada y el gobierno santafesino, atravesado por reclamos provinciales vinculados a rutas nacionales, la crisis del sector textil y una deuda previsional.





