Las empresas adjudicatarias del proceso de privatización del sistema hidroeléctrico del Comahue asumieron este viernes la toma de posesión de los complejos de Alicurá, El Chocón, Piedra del Águila y Cerros Colorados. Desde ahora, según informa el Ministerio de Economía, las nuevas operadoras quedaron a cargo de la gestión plena de las centrales, sin interrupciones en la generación, el despacho ni la comercialización de energía dentro del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).
La transición se realiza bajo un régimen transitorio definido por la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía, que busca asegurar la continuidad del servicio eléctrico mientras se completan los trámites administrativos finales. Según lo establecido, el sistema continúa funcionando con normalidad y sin impacto sobre el abastecimiento energético nacional.
Las compañías que tomaron posesión de las centrales son Edison Inversiones S.A.U., que administrará Alicurá y Cerros Colorados; BML Inversora S.A.U., a cargo de El Chocón; y Central Puerto S.A., que operará Piedra del Águila.
Inversiones, modernización y un cambio de etapa energética
En paralelo a la toma de control, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) puso en marcha los ajustes técnicos necesarios en programación, despacho, liquidaciones y garantías, con el objetivo de garantizar una transición ordenada y sin alteraciones en el funcionamiento del sistema eléctrico.
Además del pago ya realizado al Estado nacional por la adjudicación de las concesiones, “las nuevas operadoras asumieron el compromiso de ejecutar un plan integral de modernización de las centrales”, afirma el comunicado. Este proceso, conocido como rebumping, “contempla obras de renovación tecnológica, actualización de equipamiento y mejoras en seguridad operativa por un monto estimado en unos 400 millones de dólares”.
Finalmente, desde Economía afirman que “las inversiones están destinadas a extender la vida útil de los complejos hidroeléctricos, optimizar su eficiencia y elevar los estándares de operación, en línea con los objetivos de largo plazo del sistema energético argentino. Las concesionarias disponen de un plazo de 30 días corridos desde la toma de posesión para completar la documentación final requerida”.





