Javier Milei continúa con su agenda en Casa Rosada. En estos momentos está reunido con Elisa Trotta, referente de la comunidad venezolana en la Argentina.
El encuentro se da en medio de la tensión en Venezuela tras los bombardeos en Caracas y la captura de Nicolás Maduro.
En la Ciudad de Buenos Aires miles de venezolanos festejaron en el obelisco el sábado y el domingo, apenas horas después de que salieron las primeras fotos de Maduro preso y luego uniformado y presentado en tribunales.
Por estas horas quienes están fuera exigen la libertad plena de los casi 900 presos políticos, entre ellos casi una decena de extranjeros, incluidos dos argentinos.
Incertidumbre en Caracas
Caracas recupera por estas horas parte de su “normalidad”. En los días posteriores a los bombardeos se vieron algunas filas en supermercados y estaciones de servicio para recargar nafta.
Con el paso de los días han abierto más locales comerciales y se ve un poco más de gente en las calles. No el usual, pues en Venezuela suelen tomarse una pausa en los primeros días de enero, durante los cuales no hay clases en escuelas ni universidades y baja la actividad laboral.
La preocupación de muchos pasa por policías, militares y agentes vestidos de civil que requisan aleatoriamente a personas para revisar sus celulares, extorsionarlos o incriminarlos si tienen algún posteo en contra de la dictadura.
Delcy Rodríguez, presidenta interina según el aparato chavista, reconoció que volverán a vender petróleo a Estados Unidos. Donald Trump, en sus redes sociales, aseguró que Venezuela únicamente comprará productos estadounidenses, sin dar plazos o mayores especificaciones. Diosdado Cabello, otro de los capos de la cúpula chavista, reapareció anochee en televisión para su habitual programa “El mazo dando”, en el que suele amenazar a disidentes, mandar a capturar personas o burlarse de quienes lo critican en redes. Al capo se lo vio sin público, sin música, con mirada nerviosa y le temblaban las manos. Sobre el cierre sumó que comerciarán petróleo con Washington, cuando hace unas semanas había amenazado con no dar “ni una gota” si eran agredidos por Trump.
Organizaciones de derechos humanos vinculadas al cuidado de los presos políticos llamaron a ser cautelosos por un eventual cierre del centro de torturas El Helicoide, donde no pudieron constatar ninguna liberación en estos días. Es que corren rumores de que alguna tanda de presos políticos podría ser liberada próximamente.
La cúpula chavista, de momento, mantiene el poder. Pero bajaron decibeles en su retórica contra Estados Unidos. La amenaza de un segundo bombardeo sigue latente, sin que se haya retirado el despliegue militar en el Caribe.





