En una operación ejecutada antes del amanecer, Estados Unidos interceptó y detuvo sin incidentes al buque cisterna M/T Sophia, una embarcación sin bandera vinculada a la llamada “flota oscura”, acusada de realizar actividades ilícitas en el Mar Caribe.
La acción fue coordinada por el Departamento de Guerra junto con el Departamento de Seguridad Nacional, y contó con la participación directa de la Guardia Costera estadounidense, que actualmente escolta al buque hacia territorio de Estados Unidos, donde quedará a disposición de las autoridades federales.
Según la información oficial, el petrolero operaba en aguas internacionales y no contaba con registro estatal, una característica frecuente en embarcaciones utilizadas para evadir sanciones, transportar cargas ilegales o encubrir operaciones vinculadas al comercio energético no autorizado.
Operación Lanza del Sur y control del hemisferio
La detención del M/T Sophia se enmarca en la Operación Lanza del Sur, una estrategia impulsada por Washington para reforzar el control marítimo y combatir redes ilícitas en el hemisferio occidental. El objetivo central es frenar actividades como el contrabando de petróleo, el lavado de activos y el uso de buques “fantasma” que operan fuera de los sistemas internacionales de control.
Desde el gobierno estadounidense destacaron que la operación se desarrolló sin enfrentamientos y reafirmaron su compromiso de “defender la seguridad regional y restaurar la estabilidad en el continente americano”. En ese sentido, remarcaron que este tipo de intervenciones buscan enviar una señal clara contra el uso del Caribe como corredor para economías ilegales.





