La Organización de las Naciones Unidas (ONU) expresó este martes su profunda preocupación por el ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro, al advertir que la operación viola principios fundamentales del derecho internacional y establece un precedente peligroso para el orden global.
Según informó Deutsche Welle (DW), la portavoz de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Ravina Shamdasani, sostuvo desde Ginebra que la acción ordenada por el gobierno de Donald Trump “envía la señal de que los poderosos pueden hacer lo que quieran” y hace del mundo “un lugar menos seguro”.
“Una clara violación a la Carta de la ONU”
Durante su declaración, Shamdasani fue contundente al recordar que los Estados no deben amenazar ni utilizar la fuerza contra la integridad territorial ni la independencia política de otro país, un principio consagrado en la Carta de las Naciones Unidas.
La portavoz desestimó los argumentos de Washington, que justificó la operación militar por las violaciones sistemáticas a los derechos humanos cometidas por el chavismo. Si bien reconoció que la ONU lleva más de una década documentando el deterioro de la situación venezolana, afirmó que la rendición de cuentas no puede imponerse mediante una intervención militar unilateral.
“La justicia por violaciones a los derechos humanos no puede lograrse violando el derecho internacional”, remarcó Shamdasani, en referencia a la operación que incluyó bombardeos y el traslado forzado de Maduro y su esposa, Cilia Flores, a Estados Unidos, donde enfrentan cargos por narcotráfico.
Riesgo de mayor inestabilidad regional
La ONU también alertó sobre las consecuencias inmediatas y futuras de la intervención estadounidense. Según la portavoz, la actual situación de inestabilidad y militarización podría agravar aún más la crisis venezolana, en lugar de aliviarla.
“Tememos que las condiciones creadas por esta intervención solo empeoren la situación sobre el terreno”, afirmó Shamdasani, reforzando la idea de que el uso de la fuerza debilita los mecanismos multilaterales y erosiona la seguridad colectiva.





