En el discurso de apertura de la cumbre del Mercosur que se desarrolla en Foz de Iguazú, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó una fuerte advertencia internacional al afirmar que una eventual intervención armada en Venezuela sería “una catástrofe humanitaria para el hemisferio” y un “precedente extremadamente peligroso” a escala global.
Ante los jefes de Estado y delegaciones del bloque regional, Lula remarcó que los verdaderos riesgos para la soberanía de los países sudamericanos no provienen de los procesos de integración, sino de amenazas mucho más profundas como las guerras, el avance de fuerzas antidemocráticas y el crimen organizado transnacional. En ese marco, alertó sobre la creciente presencia militar de potencias extrarregionales en América del Sur, a más de cuatro décadas del conflicto por las Islas Malvinas.
Venezuela, soberanía y derecho internacional
Durante su exposición, el mandatario brasileño sostuvo que los límites del derecho internacional están siendo puestos a prueba y subrayó que una acción militar sobre Venezuela no solo agravaría la crisis humanitaria existente, sino que también sentaría un antecedente de alto riesgo para el orden mundial. Según Lula, el camino debe ser siempre el del diálogo, el multilateralismo y las soluciones políticas, evitando cualquier escalada bélica en la región.
En ese sentido, insistió en que la defensa de la soberanía no puede confundirse con el aislamiento, y que la integración regional sigue siendo una herramienta clave para fortalecer la posición estratégica de Sudamérica frente a un escenario global cada vez más competitivo e inestable.
Mercosur, acuerdos y el rol de Europa
Lula también se refirió al estado de las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea, recordando que tras 26 años de conversaciones se había alcanzado un entendimiento beneficioso para ambas partes. Sin embargo, lamentó que Europa aún no haya tomado una decisión definitiva y que algunos países pidan más tiempo para debatir medidas de protección agrícola.
El presidente brasileño reveló que recibió una carta de las máximas autoridades europeas en la que expresaron su expectativa de aprobar el acuerdo en enero, aunque advirtió que sin voluntad política y coraje de los dirigentes será imposible cerrar una negociación que lleva más de dos décadas.
Mientras tanto, destacó que el Mercosur continúa avanzando en su agenda internacional con acuerdos ya firmados con la Asociación Europea de Libre Comercio, negociaciones en curso con India, Canadá, Emiratos Árabes Unidos, Japón y Vietnam, y el impulso de nuevos entendimientos dentro de la región, como el caso de Panamá. Además, subrayó la importancia de la integración en infraestructura sudamericana, un proceso que —según afirmó— no tiene ideología y puede duplicar el comercio intrarregional en los próximos años.





