En una ceremonia cargada de simbolismo, Ana Corina Sosa, hija de la dirigente opositora venezolana María Corina Machado, recibió este martes el Premio Nobel de la Paz 2025 en el Ayuntamiento de Oslo. La líder venezolana, galardonada por su lucha en defensa de la democracia, no logró arribar a tiempo debido a las condiciones extremas en las que debió emprender su viaje.
El Instituto Nobel confirmó que Machado se encuentra “en tránsito bajo una situación de extremo peligro”, producto de la persecución política que enfrenta por parte del régimen de Nicolás Maduro. Por este motivo, la activista permanece en la clandestinidad desde enero y su traslado a Noruega implicó una operación de riesgo.
El mensaje de Machado: “Este reconocimiento es para el pueblo venezolano”
Antes del inicio de la ceremonia, Machado envió un audio al Instituto Nobel donde agradeció la distinción en nombre de todos los venezolanos.
“En nombre del pueblo venezolano, una vez más quiero agradecer al Comité Nobel noruego por este inmenso reconocimiento a la lucha de nuestro pueblo por la democracia y la libertad. Nos sentimos muy honrados”, expresó.
La dirigente señaló además que continúa su viaje hacia Oslo:
“Estoy feliz de decir que estoy en camino. Cuando llegue, podré abrazar a mi familia y a tantos venezolanos que lograron estar allí.”
Según fuentes del Instituto Nobel, se espera que Machado arribe entre la noche del martes y la mañana del miércoles, siempre sujeto a la evolución de su situación de seguridad.
Un premio marcado por la persecución política
Machado fue reconocida por su rol central en la resistencia democrática venezolana, especialmente tras las elecciones del 28 de julio de 2024, en las que Maduro fue reelecto en medio de denuncias de fraude masivo. Su última aparición pública fue el 9 de enero en Caracas, antes de pasar a la clandestinidad.
En su discurso, el presidente del Comité Nobel, Jørgen Watne Frydnes, subrayó:
“Cuando la gente se niega a renunciar a la democracia, se niega a renunciar a la paz. María Corina Machado entiende profundamente esta verdad.”
Un acto observado por líderes internacionales
Entre los asistentes destacados se encontraba el presidente argentino Javier Milei, quien viajó a Oslo para presenciar el histórico reconocimiento a la dirigente venezolana. La presencia del mandatario subrayó el creciente apoyo internacional a la causa democrática en Venezuela. También están presentes los presidentes de Paraguay Santiago Peña, y el de Ecuador Daniel Noboa, entre otros.
La ceremonia también reunió a figuras de la diáspora venezolana, familiares de la líder opositora y activistas que celebraron un premio que consideran “un triunfo colectivo” frente a dos décadas de autoritarismo.





