El Consejo del Salario tuvo este miércoles su primera reunión en siete meses para definir la actualización del salario mínimo vital y móvil, hoy fijado en $322.000. Sin embargo, el encuentro virtual convocado por la Secretaría de Trabajo terminó sin acuerdo, reflejando una fuerte distancia entre las propuestas del sector empresario y las centrales sindicales.
Las cámaras empresarias plantearon un aumento de apenas $4.000, con una actualización en cuotas que recién llevaría el salario a $349.000 en abril de 2026. La propuesta fue rápidamente rechazada por los sindicatos, que denunciaron que ese número queda totalmente por detrás de la inflación y del costo de vida actual.
Desde la CGT se reclamó un incremento mucho más ambicioso: $512.000 de forma inmediata y una nueva actualización en abril que lo eleve a $553.000. Una de las dos CTA respaldó esta postura, mientras que la CTA Autónoma fue incluso más lejos al proponer que el salario mínimo ascienda ya a $736.000, para acercarse al valor de la canasta básica.
La falta de consenso mantiene la incertidumbre sobre los ingresos de los trabajadores y trabajadoras que dependen del salario mínimo, así como de quienes reciben programas sociales indexados por ese indicador. El Gobierno deberá ahora evaluar próximos pasos y convocar a una nueva instancia de negociación.





