La tercera audiencia del juicio oral por la Causa Cuadernos dejó una jornada cargada de detalles sobre el sistema de recaudación ilegal que, según los arrepentidos, funcionó durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Los testimonios ventilaron movimientos de bolsos con dinero tanto en la Quinta de Olivos como en el departamento de Recoleta, aumentando la presión judicial sobre la expresidenta.
El Tribunal Oral Federal N° 7 avanzó en la lectura de las confesiones homologadas durante la instrucción de la causa. Allí se repasaron los relatos de exfuncionarios y empresarios que participaron del esquema denunciado por el chofer arrepentido Oscar Centeno.
Claudio Uberti: “En Juncal había más de 60 millones de dólares”
Uno de los testimonios más contundentes fue el de Claudio Uberti, extitular del Occovi. En su declaración, aseguró que el día de la muerte de Néstor Kirchner “había más de 60 millones de dólares en el departamento de Juncal”, dato que, afirmó, le fue revelado por José María Olazagasti, exsecretario de Planificación.
Uberti también describió la existencia de alrededor de 20 valijas repletas de billetes listas para ser enviadas a Santa Cruz en el Tango 01, cargadas en Aeroparque y descargadas en Río Gallegos.
Oscar Centeno: recorridos semanales con bolsos para Olivos
El chofer Oscar Centeno, autor de los cuadernos que dieron origen a la investigación, sostuvo que durante el mandato de Cristina Kirchner se continuó con la entrega de fondos ilegales. Aseguró haberla visto en varias oportunidades en la Quinta de Olivos mientras se trasladaban bolsos con dinero.
“En la época de Cristina también llevábamos los bolsos. Se la veía cruzando en jogging hacia el chalet donde se dejaba el dinero”, afirmó.
Centeno detalló que, tras la muerte de Néstor Kirchner, las entregas pasaron a realizarse una vez por semana, muchas de ellas en la quinta presidencial.
José López: “Le conté todo a Cristina”
El exsecretario de Obras Públicas José López brindó otra de las exposiciones más sensibles para la expresidenta. Además de recordar la valija de 8 millones de dólares entregada en 2007 en el departamento de Uruguay al 1300, relató una reunión en Olivos en 2011.
Según su testimonio, Cristina Kirchner lo convocó y le dijo: “Podés ser parte del problema o de la solución”. En ese encuentro –según declaró– le contó todo acerca del esquema de recaudación de coimas en la obra pública.
López también afirmó que, por orden de Julio De Vido, la recaudación se reanudó en 2011 para financiar la campaña electoral.
Empresarios y el “club de la obra pública”
El tribunal también avanzó en la lectura de las declaraciones de empresarios arrepentidos como Carlos Wagner, Aldo Roggio, Enrique Pescarmona y Angelo Calcaterra, quienes describieron la existencia del llamado “club de la obra pública”. Allí se definían ganadores de licitaciones y se establecían retornos del 10% al 20% en los anticipos financieros, supervisados por Baratta y De Vido.
Cristina Kirchner negó las acusaciones
En contraste con las declaraciones de los arrepentidos, la expresidenta presentó un escrito en el que rechazó todos los cargos. Sostuvo que “no existe ninguna prueba que acredite los delitos” y calificó la causa como una “investigación deliberada” en su contra basada en “cuadernos fabricados”.
Cristina sigue el juicio desde su domicilio en Recoleta, donde cumple prisión domiciliaria por la condena en la causa Vialidad.
Un juicio que acelera y crece en tensión
La audiencia transcurrió nuevamente vía Zoom, en medio de tensiones entre el TOF 7 y la Cámara de Casación. El ministro de la Corte, Ricardo Lorenzetti, pidió celeridad y sugirió que los magistrados trabajen durante el verano para avanzar en un debate que ya involucra a 85 imputados.
Desde la próxima semana, el juicio continuará con dos audiencias semanales, mientras el tribunal evalúa la posibilidad de pasar al formato presencial en la sala AMIA de Comodoro Py.





