Después de varios días con temperaturas templadas, vuelve el calor a la provincia de Buenos Aires.
El Servicio Meteorológico Nacional anticipa que el termómetro comenzará a aumentar desde este viernes, con máximas de hasta 35 grados. El territorio, de hecho, se encuentra bajo alerta amarilla.
Por otra parte no están previstas lluvias en la próxima semana.
A inicios de febrero la provincia de Buenos Aires sufrió temperaturas que estuvieron cercanas a los 40 grados en cuanto a la sensación térmica.





