Miles de personas se volcaron este sábado a las calles de Washington y de numerosas ciudades de todo Estados Unidos para participar en las multitudinarias manifestaciones “No Kings” (“Sin reyes”), en abierta protesta contra la conducción política del presidente Donald Trump. Las concentraciones, que se desarrollaron en un ambiente a la vez festivo y combativo, mezclaron la energía de la música en vivo con mensajes de fuerte contenido cívico y político.
Una jornada de fiesta y compromiso ciudadano
En varios puntos emblemáticos del país, como Times Square en Nueva York, el histórico Boston Commons y el Grant Park de Chicago, los manifestantes levantaron pancartas con consignas tales como “Nada es más patriótico que protestar” y “Resiste al fascismo”, mientras coreaban cánticos en defensa de la democracia y contra lo que perciben como una deriva autoritaria del gobierno republicano.
El tono general fue de entusiasmo y unidad. Las avenidas se llenaron de color, carteles y disfraces simbólicos, como el de ranas gigantes, que en ciudades como Portland, Oregón, se transformaron en un ícono de la resistencia ciudadana. En cada ciudad, las marchas adquirieron matices propios, pero todas compartieron un mismo mensaje: la necesidad de recuperar el poder de “nosotros, el pueblo”, evocando el principio fundacional de la Constitución estadounidense.
El respaldo político de Bernie Sanders
El senador por Vermont, Bernie Sanders, fue una de las figuras políticas que respaldó abiertamente las movilizaciones. En un mensaje publicado en sus redes sociales, escribió: “Gracias a los millones de estadounidenses que salieron en pequeñas comunidades y grandes ciudades de todo el país para decir en voz alta y con valentía: No más reyes. En Estados Unidos, nosotros, el pueblo, gobernaremos”. Su declaración sintetizó el espíritu de la jornada y fue ampliamente replicada por los manifestantes en pancartas y discursos improvisados.

En lugares como Times Square, Boston Commons y Grant Park, los participantes portaron mensajes como “Nada es más patriótico que protestar” y “Resiste al fascismo”, mientras coreaban consignas contra lo que consideran una deriva autoritaria del gobierno republicano.
El contexto político no hizo sino aumentar la tensión. Las manifestaciones se produjeron en medio del cierre parcial del gobierno federal, una medida que ha paralizado programas y servicios esenciales, y que mantiene un enfrentamiento abierto entre la Casa Blanca, el Congreso y los tribunales. Para muchos analistas, el conflicto representa un nuevo capítulo en la disputa por el equilibrio de poderes, un pulso entre la autoridad ejecutiva y los principios democráticos del sistema estadounidense.
Mientras tanto, el presidente Trump optó por mantenerse al margen de la jornada de protestas y pasó el fin de semana en su residencia de Mar-a-Lago, en Florida. Desde allí, según informaron medios locales, siguió los acontecimientos sin realizar declaraciones públicas.

Con el paso de las horas, la magnitud de las movilizaciones comenzó a disminuir. “La mayoría de las protestas de No Kings se han dispersado en este momento y se han levantado todos los cortes de tráfico”, informó la policía de Nueva York a través de una publicación en X (ex Twitter). Sin embargo, el eco de la movilización se mantuvo en todo el país, con miles de ciudadanos compartiendo imágenes y mensajes en las redes sociales bajo el lema “#NoKings”.
Las protestas “No Kings”, que se extendieron a lo largo de todo el día, forman parte de un movimiento nacional que ya tuvo antecedentes en junio pasado, cuando miles de personas se manifestaron con consignas similares.
Detrás de esta nueva ola se encuentra una amplia coalición de organizaciones civiles y progresistas, entre ellas la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU), Indivisible y 50501, que coordinan de manera conjunta las acciones en los distintos estados.
Según los organizadores, se realizaron más de 2.600 eventos en todo el país, con la participación de millones de personas en grandes urbes como Nueva York, Washington D. C., Chicago y Los Ángeles, así como en comunidades más pequeñas donde la convocatoria fue igualmente significativa.
En todas ellas, el mensaje fue claro y unánime: la defensa del sistema democrático frente a lo que muchos perciben como un intento de concentración de poder sin precedentes en la historia reciente de Estados Unidos.
Así, las manifestaciones “No Kings” se consolidaron como una de las expresiones ciudadanas más amplias desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.
¿Qué son las protestas de «No Kings»?
Las protestas «No Kings», que duran todo el día, son la continuación de las miles que se celebraron a mediados de junio. Están organizadas por una coalición de organizaciones que incluye la Unión Americana por las Libertades Civiles, Indivisible, 50501 y otras. Los organizadores afirman que hay más de 2600 eventos previstos en todo el país, incluyendo grandes ciudades como Nueva York, Washington D. C., Chicago y Los Ángeles, y que se espera que asistan millones de personas.
Fuentes: ABC News, Associated Press





