Tras la presentación del plan de paz de Donald Trump en la Casa Blanca, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu expresó un firme respaldo a la propuesta y aseguró que Israel no abandonará sus objetivos militares y políticos en Gaza.
Netanyahu calificó la jornada como “un paso crítico hacia el fin de la guerra en Gaza y el avance de la paz en Medio Oriente” y agradeció al exmandatario estadounidense por su rol. “Usted es el mejor amigo que Israel ha tenido en la Casa Blanca”, afirmó, dirigiéndose a Trump.
El premier israelí sostuvo que el plan “acabará con la tiranía de Hamás y permitirá la paz para nuestro pueblo y nuestro futuro”, al tiempo que advirtió que, si el grupo islamista rechaza la propuesta, Israel “terminará el trabajo con sus propias manos”.
Netanyahu recalcó que Gaza no debe ser gobernada ni por Hamás ni por la Autoridad Palestina, salvo que esta última atraviese una transformación genuina que incluya, entre otras condiciones, “el fin de la incitación en los medios, el reconocimiento del Estado judío y el abandono de la guerra contra Israel en la Corte Internacional de Justicia”.
El primer ministro también prometió que todos los rehenes, vivos y muertos, serán devueltos, y que Gaza será desmilitarizada para establecer una administración civil pacífica “que no sea manejada ni por Israel ni por la Autoridad Palestina”.
Finalmente, Netanyahu recordó los ataques del 7 de octubre, asegurando que “los horrores no se olvidarán” y que los enemigos de Israel “han aprendido una dura lección”. Con todo, subrayó que aún hay una oportunidad de alcanzar la paz por la vía diplomática: “Esto puede hacerse de manera fácil o difícil; preferimos la fácil, pero tendrá que hacerse”.





