Un informe de Monitor Digital reveló que la cadena nacional emitida por el presidente Javier Milei el pasado 15 de septiembre, en la que presentó el proyecto de Presupuesto 2026, registró 83.300 menciones en redes sociales, con un 80 % de rechazo. El estudio advierte un “desgaste evidente” del formato, que ya no genera el interés masivo de los primeros meses de gestión y que, por el contrario, sostiene una carga crítica cada vez más intensa.
La comparación con cadenas anteriores confirma la caída: la primera aparición en diciembre de 2023 había alcanzado 280.200 menciones y la del 1 de marzo de 2024, 239.700. Desde entonces, el nivel de conversación muestra una curva descendente, con la excepción de la apertura de sesiones de marzo de 2025, que llevó el debate a 145.600 menciones.

En cuanto al sentimiento digital, el índice NSR (Net Sentiment Rate) marcó –64 puntos, lo que ubica la intervención en la categoría de “muy malo”. Aunque no fue el peor registro —ese se produjo el 1 de marzo de 2025, con –77 puntos—, ratifica la dificultad del mandatario para mejorar la percepción ciudadana en el espacio digital.

El análisis temático señala que la palabra “presupuesto” concentró la conversación, acompañada de ejes sociales sensibles como educación, salud, jubilaciones y universidades. La referencia al Hospital Garrahan, la situación de la discapacidad y los cacerolazos ocurridos durante el discurso, muestran cómo el malestar trascendió lo económico y se expandió hacia cuestiones de fuerte impacto social.

La clasificación de menciones por temática mostró que la política (43,3 %) fue el núcleo central, con el veto presidencial y la tensión con el Congreso en primer plano. Le siguieron gestión (16,5 %) y economía (13,1 %), mientras que el resto de las áreas, como seguridad, producción o relaciones internacionales, quedaron relegadas.
Un dato llamativo fue la centralidad de la palabra “inflación”, que no había sido destacada por Milei en su mensaje pero que se instaló como uno de los conceptos dominantes en la conversación digital. Según el informe, funciona como un “traductor social del malestar”, ya que cada debate sobre déficit, presupuesto o ajuste se interpreta directamente en términos de costo de vida.
La conclusión de Monitor Digital es clara: las cadenas nacionales, que en los inicios marcaron agenda y lograron alto interés, hoy se muestran desgastadas y asociadas más al rechazo que a la atención ciudadana.





