El presidente Javier Milei le tomó juramento este lunes a Lisandro Catalán como nuevo ministro del Interior, en una breve ceremonia realizada en el Salón Blanco de la Casa Rosada. El funcionario, que hasta ahora era vicejefe de Gabinete del Interior, quedó al frente de la cartera clave para aceitar el vínculo con las provincias, en un momento de máxima tensión política por el reparto de fondos.
“Vamos a tratar de hablar con todos. Somos optimistas que el futuro del país va a ser bueno”, expresó Catalán al dialogar con la prensa acreditada. También se comprometió a “poner todo el esfuerzo en tener una relación más fluida con las provincias”.
Tensiones y gestos hacia los gobernadores
El debut del nuevo ministro llega después de que el Gobierno vetara la ley que ampliaba el reparto de los Adelantos del Tesoro Nacional (ATN), lo que generó un fuerte malestar entre los mandatarios provinciales. Sin embargo, días antes de su jura, la Casa Rosada envió señales de distensión.
El viernes pasado, el Ejecutivo transfirió $12.500 millones a cuatro provincias:
- Misiones: $4.000 millones por emergencia hídrica.
- Entre Ríos: $3.000 millones por desequilibrio financiero.
- Santa Fe: $3.000 millones por emergencia climática.
- Chaco: $2.500 millones por emergencia agropecuaria.
En la Rosada aseguran que habrá “más gestos” hacia los gobernadores. Entre las opciones, se analiza otorgar créditos a las provincias, aunque no está definido si alcanzará solo a los mandatarios aliados.
Un ejemplo ya se vio con Ignacio Torres (Chubut), quien logró un acuerdo con el ministro de Economía, Luis Caputo, para reconvertir la deuda provincial a cambio del traspaso de obras públicas a la Nación.
Agenda de Catalán: visitas y reuniones
Antes de su asunción formal, Catalán ya venía moviéndose como ministro en funciones. Recibió en la Casa Rosada a Leandro Zdero (Chaco), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos). También viajó a Tucumán para reunirse con Osvaldo Jaldo y a Salta para encontrarse con Gustavo Sáenz.
Con estos encuentros y las transferencias de fondos, el flamante ministro busca bajar la tensión y consolidar una agenda federal que, según dijo, será central en la nueva etapa:
“Es una decisión del Presidente jerarquizar el diálogo con las provincias”.
El desafío
El desembarco de Catalán en Interior busca reforzar el costado político de Milei en un momento clave, cuando el Gobierno necesita tender puentes para garantizar gobernabilidad y avanzar en el Congreso. La apuesta, dicen en su entorno, es que el Ministerio sea el canal de negociación y contención con los gobernadores.





